Gastronomía / Local

10 pastelerías parisinas

¡El milhojas, el París-Brest, el macaron, el ópera… tantas recetas de pastelería fina para saborear en París!

¡Ciudad golosa con deliciosas recetas, París tiene tesoros que encantarán a los paladares! Chouquettes, financiers y macarons son parte de un exquisito paisaje que hay que probar. ¡Para disfrutar plenamente de la capital, déjese tentar por sus ineludibles recetas de pastelería!

La tarta saint-honoré

Esta tarta, que lleva el nombre del santo patrono de los pasteleros y los panaderos está hecha con Profiteroles montados sobre una base de crema. En el centro, el saint-honoré se rellena a veces con crema Chiboust o crema Chantilly.

Las chouquettes

Delicadas e increíblemente ligeras, estas golosinas fueron inventadas en el siglo XVI cuando el pastelero italiano de Catherine de Médicis, en la corte de los reyes de Francia, inventó la pasta choux. Espolvoreados con azúcar en granos, las chouquettes son muy aireadas y se comen por decenas a la hora de la merienda.

El ópera

Tan liso y simétrico como el escenario de la opera Garnier, este pastel muy chic encanta a los golosos desde 1955. Inventado más recientemente que los otros grandes clásicos parisinos, el opera no tiene nada que envidiar: crema de café, ganache, bizcocho gioconda… y un glaseado de chocolate tan divino que se lo decora con una hoja de oro.

El milhojas

¡Cremoso y crocante, el milhojas es un dulce que ningún Parisino puede ignorar! Inventado en  1867 en una pastelería del distrito 7°, este pastel único en su género está hecho con capas de hojaldre intercaladas con crema pastelera. Los golosos comerán lo mejor al final: la generosa capa de azúcar glas marmolada con chocolate que corona el pastel.

La religieuse

Un pequeño buñuelo con crema encima de otro más grande, unidos por un collar de crema de mantequilla y recubiertos con fondant: la religieuse (de chocolate, de café…) es una receta de pastelería que encanta a grandes y pequeños. Fue inventada en 1856 en el famoso café Frascati del boulevard Montmartre.

La tarte Bourdaloue

Con su masa rellena de almendras, su crema y sus deliciosos frutos, la tarte Bourdaloue es la más parisina de las tartas.  Inventada en la rue Bourdaloue, entre el barrio de Pigalle y el de la Opera, esta tarta con peras escalfadas hace que cualquier gourmet se estremezca de deseo.

El financier

Barrio de la Bourse de París, hacia 1890. El pastelero Lasne modifica una receta antigua para crear el financier: un pequeño bizcocho de mantequilla y almendras molidas, que gracias a la ausencia de crema, permite comerla sin ensuciarse los dedos. ¡Una bendición para los financieros con prisa que pasaban por allí! Y, para colmo de la historia, su forma habría sido inspirada por el lingote de oro…

Los macarons

¡Muy redondos y coloridos, estas dulzuras le maravillarán! Pistacho, chocolate, praliné, así como rosa, violeta, frutos del bosque o cítricos, los sabores de los macarons son infinitos. Algunas grandes casas han hecho de esta receta su especialidad, como por ejemplo Pierre Hermé, Dalloyau o Ladurée.

El paris-brest

Paris Brest Restaurant Le Mesturet

¡Posee la forma de una rueda de bicicleta y lleva el nombre de una famosa carrera de ciclismo! La carrera Paris-Brest inspiró a Louis Durand, pastelero de la región parisina a principios del siglo pasado, para crear un pastel que se convertirá en leyenda. Esta delicia con crema praliné se puede encontrar en todas las buenas pastelerías de París.

El moka

En la rive gauche de París, muy cerca de l’île de la Cité, se encuentran los primeros indicios sobre el moka. Este delicioso pastel se caracteriza por sus dibujos de crema con café realizados con una boquilla acanalada. Compuesto por varias capas alternadas de la misma crema y de bizcocho, lleva su nombre del puerto de Moka (o Mocha) en Yemen, desde donde partían en su tiempo las cargazones de café hacia Europa.