Frente al Jardin des Tuileries, y fundado en 1903, el salón de té de Angelina es un lugar refinado donde se reúnen los más golosos. Desde su apertura, la aristocracia parisina se reúne allí para disfrutar de las más deliciosas pastelerías.
Existe una profusión de molduras, dorados, frescos y medallones, que seducirán a los epicúreos y a los amantes de bonitas historias.
Durante más de un siglo, Angelina se ha establecido como la Meca de los placeres gastronómicos parisinos. El restaurante ofrece una cocina que reinterpreta los grandes clásicos de la gastronomía francesa, dejándose llevar también por las inventivas y modernas inspiraciones del Chef: pavé de salmón, medallón de ternera con colmenillas... Para las meriendas y postres, los amantes de pastelería quedarán encantados, gracias a las numerosas creaciones de repostería que ofrece la Casa.