Descubrir el 17º distrito de París

El distrito 17 es, a la vez, popular, moderno, comercial, cultural... Su diversidad lo hace único.

El distrito 17 reúne barrios tan dispares como acogedores: desde el barrio de Ternes hasta el de Batignolles, pasando por Épinettes, Martin Luther King o Champerret... En constante evolución, este distrito es, al mismo tiempo, popular y moderno, comercial y cultural, familiar y solidario. Una mezcla de ambientes que lo convierte en único.

Un distrito verde cerca de la naturaleza

Construido sobre una vía férrea en desuso, el eco-barrio de Clichy-Batignolles es un extenso proyecto sobre desarrollo sostenible altamente innovador. El parque Martin Luther King es el punto culminante del proyecto. Con sus 10 hectáreas de superficie, este paraíso indómito, concebido por el paisajista Jacqueline Osty, ha sido concebido en torno a tres temáticas: agua, deporte y estaciones. El parque también es hogar de dos huertos urbanos comprometidos con la ecología. Desde aquí, podemos observar el recién inaugurado Tribunal de París, una auténtica proeza arquitectónica del arquitecto Renzo Piano. El edificio se enmarca perfectamente en la lógica de este proyecto global de urbanismo gracias a sus soluciones ambientales. Además, la extensión de la línea 14 del metro de París ha permitido, en gran parte, que este nuevo barrio cuente con una buena conexión de transporte público.

El square des Batignolles es la segunda mayor zona verde del distrito después del parque Martin Luther King. Su naturaleza artificialmente salvaje, su cueva, cascada, río y lago en miniatura le dan un aspecto de lo más bucólico. El square contiene algunos de los árboles más altos de la capital: 4 plataneras sobrepasan los 30 metros de alto.

El barrio Pereire - Malesherbes, en la parte baja del bulevar Pereire (acceso frente al n.º 34 del bulevar Pereire o frente al n.º 116 de la rue de Saussure), posee una escalera de hierro que lleva directamente al paseo de la Petite Ceinture, que se extiende hoy por donde pasaba la histórica vía férrea de mismo nombre.

Otro de los recorridos que no pueden faltar en tu visita al barrio es el paseo Pereire (promenade Pereire). Es un recorrido mucho menos conocido por los parisinos que tiene algo más de un kilómetro y que va desde la Porte Maillot hasta la plaza del Maréchal Juin. Dato útil: la parte del paseo comprendida entre la rue Lebon y la rue Bayen está reservada para los patinadores.

Un distrito con toques campestres

Acurrucado entre los barrios Legendre-Levis y Epinettes-Bessières, el barrio de Batignolles es, sin lugar a duda, una de las zonas más emblemáticas de la ciudad. Especialmente apreciado por su tranquilidad y sus tiendas vanguardistas, tiene también un lado más concurrido que se despierta en los alrededores de la plaza Docteur Felix-Lobligeois. Esta pequeña plaza peatonal, en la que se erige una iglesia, está rodeada de bistrós, terrazas y restaurantes. En lo que respecta a su arquitectura, el barrio está engalanado con muchos edificios haussmanianos. La zona también está repleta de obras de arte urbano, siendo claramente la más monumental el fresco de William Mackendree (esquina entre la rue des Dames y la rue Biot). Incluso el Mercado cubierto de Batignolles, conocido por la calidad de sus productos, está completamente recubierto por obras de este estilo urbano.

Más al norte, encontramos otros tres mercados dignos de un alto en el camino. Los tres contribuyen a dar ese aspecto campestre a la capital. Con una larga historia, el Mercado cubierto de Ternes es el mercado cubierto más antiguo de París (1852). Del lado de Courcelles-Wagram, el Mercado Poncelet, en la calle del mismo nombre, tiene fama de ser uno de los más bonitos de la ciudad. Por último, en la Porte de Champerret, se sitúa el agradable Mercado Berthier, un lugar muy apreciado por los residentes del barrio.

Para escapar unos instantes del barullo urbano de La Fourche-Guy Moquet, tenemos que poner rumbo al barrio Epinettes. Este antiguo barrio obrero ha sabido conservar bonitos paisajes, patios interiores y manzanas ajardinadas que le confieren un aspecto de pueblito francés. El punto destacado del barrio es la Cité des Fleurs, un espacio insólito del que emana un dulce aroma floral. Creada en 1847, esta calle tan campestre se sitúa a solo unos metros de la estación de metro Brochant. Además de sus fantásticos jardines, en ella se pueden observar magníficas fachadas del siglo XIX.

Un distrito cultural

La oferta cultural del distrito 17 es especialmente variada. Sus numerosos cines, museos, centros culturales y salas de espectáculos reflejan el alma de un distrito con múltiples facetas.

En términos de cine, la Filmoteca Robert Lynen, la más antigua de Francia (1926), se ha propuesto hacer del cine un medio de apoyo pedagógico, un espectáculo de recreación y un elemento cultural. El Cine de los Cineastas (Cinéma des Cinéastes), galardonado con el sello «Arte y Ensayo (Art et Essai)» es reconocido como un espacio cultural y de debate emblemático. Cerca de la plaza Charles de Gaulle o place de l’Etoile, el Club de la Estrella (Club de l’Etoile) también es toda una institución. Este antiguo teatro de estilo italiano es famoso por organizar proyecciones privadas, clubs de cine, cine-conciertos o estrenos.

A solo unos metros de los bulevares exteriores de la ciudad, se sitúa el Centro Europeo del Judaísmo, un inmenso complejo de culto (sinagoga), cultural (salas de exposición) e institucional (oficinas del Consistorio). Una invitación para adentrarse en la historia, las fiestas y la cultura de la comunidad judía en Francia.

En el barrio Malesherbes, el Museo Nacional Jean-Jacques Henner recoge una gran parte de las obras del artista, laureado con el prestigioso Premio de Roma en pintura en 1858. A escasos pasos del museo, las tres estatuas de Dumas de la plaza del Général Catroux rinden homenaje a tres generaciones de la ilustre familia: Alexandre Dumas, Alexandre Dumas hijo y al General Dumas.

En otro ámbito, encontramos la Casa Europa de París (Maison de l’Europe), un auténtico espacio público de debate, y Citéco, el museo de economía, dos lugares que ponen a disposición de los parisinos una forma de vivir nuevas experiencias culturales y ciudadanas.

En el barrio de Ternes, ¡el café-teatro «Le Grenier» propone cenas con espectáculo en las que las carcajadas resuenan desde hace cuatro décadas! Finalmente, el Palacio de Congresos de París y los Talleres Berthier, la segunda sala del Odéon - Teatro de Europa , figuran entre las salas de espectáculo más prestigiosas de la ciudad gala.