Familia

Espacios verdes del norte de París

La Rédaction Paris je t'aime -
El norte del Gran París vive la vida en verde con sus numerosos parques y jardines

Jardines que no puede perderse

El norte de París posee varios parques modernos como el Parque de la Villette (XIX), que, con sus 55 hectáreas, representa el mayor oasis de vegetación de la capital. Ocupa el emplazamiento de antiguos mataderos y cuenta con una decena de jardines temáticos: del Jardín de los Espejos al Jardín de la Parra y sus 90 fuentes escondidas entre viñas y plantas trepadoras, pasando por el Jardín de los Bambús, creado por el artista Daniel Buren, el Jardín de las Islas, el Jardín de los Equilibrios y sus grandes cometas, y el Jardín de las Sombras con una iluminación perspicazmente calculada. Aunque dedicados a los niños, los espacios verdes ofrecen relax y diversión a pequeños y grandes: el Jardín de las Dunas con sus instalaciones lúdicas, el Jardín de los Pavores Infantiles y su misterioso bosque musical, el Jardín del Dragón y su inmenso tobogán. Es también un importante centro cultural en el que se organizan numerosos eventos durante todo el año, tales como obras teatrales, conciertos, exposiciones, etc.

El Parque Clichy-Batignolles - Martin Luther King se sitúa en el centro del distrito XVII. Tras iniciarse su construcción en 2007, ha ido desarrollándose por etapas y, cuando se culmine el proyecto, hacia el año 2020, su tamaño definitivo será de diez hectáreas. Auténtica sinfonía entre los reinos vegetal y acuático, se organiza alrededor de las cuatro estaciones. Presenta varios ambientes para satisfacer todos los gustos: paseos, deportes, relax, etc.

Siguiendo el canal del Ourcq, el Parque Departamental de La Bergère en Bobigny es un espacio verde de 15 hectáreas de paisajes variados con colinas, desniveles y amplias áreas de exploración. En cuanto a su fauna, las especies de pájaros abundan, algunas de ellas raras como el avión zapador.

Hacia La Courneuve, el Parque Georges Valbon, con sus 410 hectáreas, es el mayor espacio natural de Seine-Saint-Denis. Famoso por la riqueza de su patrimonio vivo, forma parte de la red departamental Natura 2000, protegida por sus aves, muy raras en Europa. Durante todo el año, el parque programa animaciones sobre naturaleza, cultura y deporte para todas las edades y de acceso gratuito, además de juegos, espectáculos, etc.

Paseando por el bosque

Ubicado en las antiguas instalaciones de una fábrica de pólvora, el Parque Forestal de la Poudrerie en Vaujours fue reacondicionado como parque forestal. El canal del Ourcq surca este parque, idóneo para dar grandes paseos. Está densamente arbolado y en su interior encontramos también charcas, grandes extensiones de césped y praderas. Su fauna con especies de aves emblemáticas permite al parque estar incluido en la red «Natura 2000 Seine-Saint-Denis». Dispone de juegos para niños, un recorrido de disc golf y propone iniciar a los visitantes en la apicultura a través de la Casa de las Abejas.

Áreas verdes insólitas

Cultivadas en toda Francia, y también en la capital, las viñas suponen un marco original para los paseantes. La Colina de Montmartre, en el distrito XVIII de París, acoge un lugar insólito y pintoresco: la Viña de Montmartre, que cuenta con nada menos que 1760 cepas. Todos los años desde 1934 la Fiesta de la Vendimia de Montmartre celebra las viñas de Colina y su famoso vino, Le Clos Montmartre.

El Jardín Silvestre Saint-Vincent, escondido en los altos de Montmartre, merece también una visita. La naturaleza se ha adueñado de tal manera de este pequeño parque abandonado desde principios del siglo XX que se ha convertido en un verdadero terreno baldío urbano en pleno distrito XVIII. Su vegetación se ha desarrollado de forma espontánea y da cobijo a una gran cantidad de insectos y pájaros. Puede descubrir este parque gracias a las visitas guiadas que se organizan únicamente en los meses de buen tiempo.

Al borde del agua

El Canal Saint-Martin, el Canal del Ourcq y el Canal de Saint-Denis, dedicados exclusivamente a la explotación industrial durante mucho tiempo, ofrecen hoy en día a los visitantes un marco que invita a la relajación y el paseo. Siguen siendo un espacio protegido donde oxigenarse, pasear o, simplemente, adentrarse en la naturaleza, además de ser un importante eje cultural. Representan un imán para las industrias creativas, no paran de abrirse bares y restaurantes, los locales de diversión ocupan los terrenos industriales abandonados y las manifestaciones artísticas florecen por doquier. Los más curiosos podrán admirar andando, en bicicleta o en barco su rico patrimonio, el arte urbano que aflora en cada rincón de sus calles o sus zonas verdes protegidas.

Por el Canal Saint-Martin, se puede descubrir la atmósfera parisino de antaño. Las misteriosas bóvedas, las vías de agua bordeadas de castaños, las románticas pasarelas, los numerosos bares convierten al canal en zona de paso obligada para los amantes de la capital.

El Estanque de la Villette, por su parte, es un lugar lleno de vida conocido por sus actividades acuáticas (cruceros, paseos en barcos eléctricos, base náutica), sus cafés y restaurantes, sus lugares de interés cultural, sus barcas, sus cines, el 104… y sus numerosos rincones dedicados al arte callejero.

Los Canales de Saint-Denis y del Ourcq continúan hasta Seine-Saint-Denis y reúnen un rico patrimonio industrial, deportivo y artístico, lugares de interés cultural, parques y zonas naturales de calma y frescor para los paseantes, pescadores y aficionados a las canoas-kayaks.

Arquitectura vegetal

Situado en el distrito XVIII, el Jardín de Deux Nèthes ostenta una magnífica pared vegetal, al igual que la calle de Alsace, en la que pueden verse 40 000 plantas reunidas en una sola fachada (que va del número 11 al 21).