En Mansouria, te reciben en un ambiente de estilo oriental, con un aroma de especias que te hace salivar. El restaurante fue creado en 1985 por Fatéma Hal, docta y apasionada embajadora de la gastronomía marroquí, y está situado a un paso de la Bastilla. Ofrece una cocina refinada, que incluye la famosa pastilla con pichón y la mourouzia, un manjar cuyos orígenes se remontan al siglo XII, así como una amplia oferta de cuscús y tagines.