Las estaciones de trenes parisinas: un patrimonio arquitectónico del siglo XIX

Descubrir las estaciones parisinas: un patrimonio histórico y en evolución.

En París, sus imponentes siluetas son un punto de referencia ineludible para numerosos vecinos y turistas. Las estaciones de trenes parisinas están fuertemente asociadas a la evolución de la ciudad. Su construcción, en el siglo XIX, cuando se comenzaba a desarrollar el ferrocarril, transformó profundamente algunos barrios.

Construida en 1837, Saint-Lazare fue la primera estación de trenes de París, seguida de la estación del Norte, la del Este y la de Lyon. Todas tienen un patrimonio arquitectónico único. La fachada de la gare du Nord, por ejemplo, de estilo neoclásico, está decorada con 23 esculturas realizadas por artistas de renombre.

Ese patrimonio histórico merece sin ninguna duda una visita, aunque merece la pena señalar que las principales estaciones de trenes parisinas no han quedado detenidas en el tiempo. Recientemente, todas han sido ampliamente remodeladas para adaptarse al movimiento cotidiano que generan los trenes, sobre todo los de alta velocidad, y a la afluencia cada vez mayor de visitantes.

Las estaciones parisinas son además el corazón de la red ferroviaria francesa y europea, así como verdaderos centros comerciales y de animación por los que transitan cada vez más personas.