Primer establecimiento europeo de la cadena asiática Shangri-La Hotels & Resorts, el Shangri-La Paris abrió sus puertas el 17 de diciembre de 2010 en la antigua mansión privada del príncipe Roland Bonaparte, totalmente renovada por el arquitecto Richard Martinet y decorada por Pierre-Yves Rochon.
Ofrece 100 habitaciones (47 m² de media), incluidas 36 suites (de 50 a 300 m²) con vistas excepcionales a la Torre Eiffel y al Sena.
El hotel cuenta con cuatro restaurantes:
- Le Shang Palace, famoso por su cocina que ofrece un viaje culinario a la alta gastronomía china.
- La Bauhinia, que combina la cocina clásica francesa con platos de inspiración asiática.
- El Botanist Bar, que ofrece una selección de cócteles de inspiración botánica.
- Los Lounges, auténtico punto de encuentro de los parisinos.
El hotel también cuenta con Chi, Le Spa con una piscina de 17 metros, 4 salas de tratamientos en colaboración con las marcas Alaena e Innerskin, y una sala de fitness.
El 31 de octubre de 2019, el Shangri-La Paris recibió de nuevo la distinción de "palacio".