Situada a pocos metros de la plaza de la Bastilla, Rosie es una brasserie atemporal para gourmets de todas las edades.
Su decoración, que recuerda al faubourg St-Antoine de los años 50, nos transporta a la historia de los artesanos locales, como demuestra la galería de candelabros de borlas.
La brasserie tiene 230 plazas y está abierta todos los días de la semana, con o sin reserva.
¡Todo, todo, todo es casero!
Nuestro jefe de cocina y su brigada crean una carta que cambia con las estaciones, nuestros productores, las lonjas y nuestros gustos.
Encontrará los grandes clásicos de la brasserie francesa, como la sopa de cebolla, el tartar, la salchicha con puré, el Paris-Brest y, sobre todo, nuestro plato más vendido: ¡las coquillettes con trufas!
El pequeño extra de Chez Rosie: 3 salones privados decorados como los de la abuela (o incluso como los de la abuela) y tartas gigantes hechas por encargo por nuestro pastelero.