En el marco de un bistró parisino con manteles de cuadros rojos y muebles de madera, el restaurante Aux bons crus sirve una cocina familiar francesa, pulcra, sencilla y generosa, todo mantequilla. La ambientación y los platos son auténticos, como demuestra la etiqueta roja y azul "Les Routiers" expuesta en el establecimiento.