En la elegante avenida George V, Miss KŌ se erige como una «warp zone», una zona de distorsión que, como en un videojuego, te transporta a una dimensión paralela. Atraído por un universo cautivador,
el visitante es invitado a sumergirse en uno de esos escenarios alocados donde se rompen todas las reglas para convertirse en protagonista de su propia aventura, en la que se despiertan todos sus sentidos.
Para Miss KŌ, Philippe Starck lleva al extremo
la puesta en escena del espacio.
Visión de un futuro globalizado, en el que Asia sería el nuevo centro de gravedad, esta perspectiva de callejón incandescente ofrece tanto
escenarios de apropiación,
como puntos de vista.
En cuanto a la carta, encontramos especialidades procedentes de diferentes países de Asia: el sushi, el bo bun, las gyozas, los rollitos de primavera o los yakitoris se reinterpretan aquí con creatividad. En Miss KŌ, la ensalada nizarda adquiere un toque del Lejano Oriente, la bouillabaisse se desata al estilo asiático, el foie gras se viste de primavera y el bœuf bourguignon se recorta un kimono a medida en masa de gyoza.
La carta del bar revela un universo rebosante, que oscila entre grandes clásicos sublimados y creaciones de autor que despiertan la imaginación.