Este histórico restaurante, creado en el siglo XIX por el normando Alexandre Pharamond, es un lugar ineludible del barrio de las Halles. Aquí podrás disfrutar de la cocina francesa -y más concretamente normanda- de calidad a precios asequibles. El plato estrella son los callos à la mode de Caen. Conserva su singular decoración -ahora catalogada- de principios del siglo XX: carpintería, espejos pintados y pasta de vidrio. Recomendado por Gault & Millau.