Cuenta la leyenda que George Bizet vivió en este precioso palacete del siglo XIX, catalogado como monumento histórico. De ahí el nombre de este selecto bar de cócteles del barrio de Pigalle. La decoración, elegante y distinguida, es obra de Antoine Platteau: boiseries, columnas adornadas con cariátides, alcobas y sillones Luis XVI…, todo ello bajo techos altísimos. Los cócteles son originales y sabrosos, en especial a base de ajenjo. La programación musical es variada: DJ, conciertos acústicos independientes y performances. Un lugar insólito en uno de los barrios más ardientes de la noche parisina.