¡Hay que celebrar estos dos siglos de caracoles! El establecimiento que sirve desde 200 años este plato tan especial a los parisinos, ha sido catalogado patrimonio histórico. ¡ Y con razón! El restaurante ha sabido conservar su original decorado Segundo Imperio, y servir una cocina gastronómica, tradicional e inigualada: Crujientes de setas y cerdo granjero, Brioche de codorniz de Dombes con foie gras, o los famosos 12 escargots de Bourgogne de tres sabores... Una verdadera institución en el centro de la capital.