¿Te apetece Nueva York? Entonces diríjase al Hôtel des Grands Voyageurs. Esta nueva dirección del barrio de Saint Placide, diseñada por Fabrizio Casiraghi, alberga un restaurante transatlántico que rinde homenaje a la apasionada relación que siempre ha existido entre París y Nueva York: rollo de langosta, hamburguesa aplastada o queso a la parrilla, usted decide.
La carta del restaurante recuerda a la de los primeros transatlánticos, con platos emblemáticos de los dos continentes, como el imperdible rollo de langosta, el paté en croûte, la tarta de nueces con helado de vainilla o la tarta de queso con caramelo y mantequilla salada. El hotel también alberga un bar, el Poppy, para cócteles, un espacio que también se puede privatizar totalmente para eventos especiales.