L’Île Saint-Louis es la más pequeña de las dos islas parisinas. Está situada en el centro histórico de la capital y ofrece un lugar de paseo lleno de sorpresas. Se la atraviesa por su calle principal, la rue Saint-Louis en l’Île, o se la rodea por los muelles. El paseante puede admirar, entre otras cosas, los numerosos hôtels particuliers (palacetes urbanos) de los siglos XVII y XVIII. En cuanto a los más golosos, podrán saborear deliciosos helados de la casa Bertillon.