El Lautrec es una etapa obligada para los noctámbulos de Pigalle. Situado a pocos metros de los grandes clubes del barrio (La Machine du Moulin Rouge, Les Folies o Le Bus Palladium), este bar es un refugio ideal para empezar la noche y tomar una bebida en un ambiente distendido. Para los que quieran juntar fuerzas antes de una noche endiablada, la carta incluye burgers, tablas de embutidos y una cocina inspirada en la de los bistrots tradicionales. De jueves a sábado, distintos sets de DJ alternan música electrónica, house, indie rock o disco funk.