El Bellerive está situado al borde del canal Saint-Martin, cerca del parque de la Villette, en un barrio animado tanto por sus tiendas como por los bares y restaurantes. La carta es sencilla pero de buen gusto; los precios, ligeros; el ambiente, distendido y sin sofisticación. La atención es particularmente agradable y cálida. A una clientela heteróclita se suman regularmente los jugadores de petanca del canal a la hora de hacer un descanso para tomarse un aperitivo. Los domingos, el Bellerive prepara un brunch con acentos suizos y noruegos.