Hay que saber disfrutar en las grandes ocasiones. El bar del Plaza Athénée hace su máximo para ofrecerle el ambiente lo más elegante posible a su clientela. Lo que destaca primero es una decoración que sabe combinar la autenticidad del lugar con una audaz modernidad. Los paneles de madera de las paredes se combinan maravillosamente con el fluorescente bar "glaçon", en frente de irresistibles taburetes de cuero retros. Pero el bar es sobre todo excelente en su selección de cóctels: inventivos, locos, desconcertantes... en fin, siempre originales y sabrosos. Para tocar a la perfección del lujo, vaya a la terraza avenida Montaigne y aproveche de una vista inigualable sobre las luces de la capital, alejados del ruido...