Una instalación artística inmersiva y participativa de 200 m² se instala en el Trocadéro. Los visitantes recorren este mural gigante provistos de dados gigantes, convirtiéndose en protagonistas de un recorrido lúdico entre París y Nueva York
Con motivo de las Jornadas Europeas del Patrimonio y de la celebración de los 250 años de la amistad franco-estadounidense y de la independencia de Estados Unidos, la explanada de los Derechos Humanos del Trocadéro acoge una obra participativa excepcional: El Juego de la Oca Monumental. Ideado por la artista plástica Gwendoline Finaz de Villaine en colaboración con la ilustradora Pauline Lévêque, este fresco inmersivo de 200 m² transforma el espacio público en un campo de juego artístico frente a la Torre Eiffel. Equipados con dados gigantes, los visitantes recorren las 63 casillas ilustradas que componen el recorrido, convirtiéndose ellos mismos en protagonistas de una performance colectiva. La obra establece un diálogo entre los imaginarios de París y Nueva York (donde la instalación reunió inicialmente a más de 60 000 visitantes en Madison Avenue), mezclando arte urbano, pintura, ilustración contemporánea y referencias patrimoniales.