Es un encuentro espectacular entre la historia del arte y el espacio público. Este fresco, reinterpretación de la famosa "Rythme n°1" de Robert Delaunay, sumerge a los transeúntes en el mundo del orfismo. En pleno centro de París, las formas circulares y los colores saturados crean una sensación de movimiento perpetuo, rindiendo homenaje a la audacia del artista que, incluso en su época, quiso sacar el arte de su marco tradicional. Realizada con una notable precisión técnica, esta obra XXL da nueva vida al frontón de un edificio y constituye un hito importante en la ruta del arte urbano parisino.