En el barrio de la Butte-aux-Cailles, la Cité Florale hace honor a su nombre. Las casas de la ciudad están devoradas por frondosas parras, y las flores de los balcones compiten con los escaparates de las tiendas en tonos pastel. Las macetas frente a las puertas acompañan el paseante en sus andanzas. Si tienes suerte, uno de los gatos del barrio te acompañará unos metros antes de volver a cazar mariposas. Rue des Glycines (glicinas), rue des Orchidées (orquídeas), rue des Iris, rue des Liserons (correhuela), rue des Volubilis (enredada de campanillas)... estos son los nombres de las calles adoquinadas y perfumadas que atraviesan esta bien llamada ciudad floral. ¡Paseo-callejeo en perspectiva!