
Para los gastrónomas en busca de nuevos sabores, París propone descubrir la cocina de Europa del Norte y del Este.
La cocina danesa seduce a los aficionados de salmón, arenque, patatas y pan negro. Para disfrutar de la cocina inglesa, diríjase a la Rose Bakery, en el Jeu de Paume de Paris, que sirve cocina inglesa organica. Ensalada, platos clientes y bolleria para todos los gustos.
Más hacia el este, las cocinas polacas rebozan copiosos y deliciosos platos tradicionales: salchichas, carnes estofadas, col, pasteles y apetitosas galletas ¡forman parte de los ineludibles del país!
La cocina rusa, no se resume al famoso caviar. Entre los platos que hay que probar: la carne a la Strogonoff, los zakouskis, los blinis o también los chachlikis, ¡todo eso regado con el tradicional vaso de vodka!