En medio del París histórico, entre Historia y elegancia hausmaniana, existe un lugar de arte y de vida a la francesa: el Nolinski. Su remanso excepcional y con carácter está subrayado por el refinamiento ecléctico del decorador Louis Deniot. La exigencia por respeto, la excelencia por hospitalidad.
Además de la discreción de sus 45 suites y habitaciones, el Nolinski Paris posee el secreto de un savoir-vivre en el cual fusionan estética contemporánea y prestigio clásico, magia y audacia. Aquí, entre el restaurante "Nolinski Paris" y el sofisticado Gran Salon, habitaciones luminosas y spa mineral: cada espacio es un viaje para los sentidos, evocador de emociones. Ambiente tamizado con perfume de especias y de almizcle, universo musical, tacto de terciopelo o de tweed. Una convivialidad servida con pasión. La de las experiencias epicúreas y la de los sueños insólitos, en los cuales el arte del detalle seduce intuitivamente e invita al misterio. El visitante que pasea por el lugar… disfruta al mismo tiempo de la grandilocuente comodidad, de las obras de arte y de los titis parisinos. Bienvenido a este círculo intimista, en el cual se coleccionan instantes preciosos.