El Grand Hôtel Cayré, situado en el corazón de Saint-Germain-des-Prés, es un destino emblemático de París, que combina la arquitectura histórica con el diseño inspirado en los locos años veinte de Michaelis Boyd. La gran escalera, pintada por Mathias Kiss, y la Suite del Coleccionista, diseñada por Gilbert Kann, subrayan la dedicación del hotel al arte y la artesanía. Ubicado en un emblemático edificio Haussmann, el hotel ofrece habitaciones y suites con vistas a la Torre Eiffel, el Boulevard Raspail y Montmartre. Los huéspedes pueden disfrutar del restaurante Annette, que sirve cocina francesa de brasserie, y del Officine Bac, un bar de estilo speakeasy conocido por sus cócteles creativos.